lunes, 9 de mayo de 2016

Alicante. Mercado Central. Mayo 2016.












 
















Uno de mis placeres confesos, cuando puedo, es ir los sábados al mercado central. Pocos sitios tan fotográficos como zona del pescado, en la parte baja. Pescado fresco, fresco. Los vendedores gente amable, que rápidamente si tienen tiempo te cuentas cosas, del pescado y de la vida. Un lugar donde la luz cambia con cada parada, con la bombillas, con los focos, esa luz que vuelve loca a la cámara y que luego tendrás que trabajar. Un lugar donde fotografiar sin interferir, desde la distancia o desde la cercanía, pero sin molestar en su dinámica, en su comercio. Un sitio de obligado conocimiento, un lujo para la ciudad, en lugar que no podemos perder, ni olvidar. 

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