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jueves, 10 de enero de 2019

Auschwitz II. 2018.

El campo de concentración de Auschwitz fue un complejo formado por diversos campos de concentración y exterminio de los nazis. Auschwitz I el primer campo, Auschwitz II-Birkenau (campo de concentración y exterminio), Auschwitz III-Monowitz (campo de trabajo para la IG Farben) y 39 campos auxiliares más.
La tristemente famosa entrada al campo de Auschwitz II (Birkenau).

La superficie total del complejo de campos de exterminio en Auschwitz fué de 40 kilómetros cuadrados. El campo de Auschwitz-Birkenau estaba dividido en diez secciones separadas por cercas de alambre de púas electrificado. Al igual que Auschwitz I, era patrullado por guardias de las SS con perros.


Las víctimas que se libraban de la muerte inmediata por ser seleccionadas para trabajar se les tatuaban un número en el antebrazo izquierdo y les afeitaban la cabeza, como proceso para deshumanizarlos.


La mayoría de los prisioneros llegaban al campo en tren, después de un viaje en vagones de carga que duraba varios días sin comida ni agua. A partir de 1944 se extendieron las vías del tren para que entraran directamente al campo. Algunas veces, al llegar el tren, los prisioneros eran dirigidos directamente a las cámaras de gas (niños, ancianos y enfermos). En otras ocasiones, los nazis seleccionaban prisioneros, para ser enviados a campos de trabajo o para realizar experimentos médicos.

En total se construyeron cinco cámaras de gas (disfrazadas como duchas) y cinco hornos crematorios.

Dos de los crematorios tenían instalaciones subterráneas, una sala para desvestirse y una cámara de gas con capacidad para miles de personas. Para evitar el pánico, informaban a los presos que se ducharían y recibirían un tratamiento desinfectante. La cámara de gas incluso tenía tuberías de duchas, aunque nunca fueron conectadas al servicio de agua. Una vez sellada la entrada, se descargaba el Zykon B por las aperturas del techo, se esperaba 25 minutos y se revisaban los cuerpos para extraer los dientes de oro, anillos, pendientes y los orificios corporales en busca de joyas. Una vez revisados, los cuerpos eran eran quemados.

Por órdenes de Himmler, las SS del campo comenzaron a desmantelar los crematorios. Las cámaras de gas de Birkenau fueron destruidas por las SS el 24 de noviembre de 1944 para esconder las actividades del campo a las tropas soviéticas.


La vista se pierde en el campo de concentración, en esta parte solo quedan los restos de las chimeneas que calentaban algunos días los barracones. la sensación de infinitud del campo, se entrelaza con la infinitud de la crueldad y el sufrimiento.







Interior de los barracones. Tres literas en cada espacio, con capacidad para cuatro o cinco personas por litera. Si el frío era insoportable en invierno, el calor era asfixiante en verano. Las ventanas estaban cerradas y no se podían abrir.



El 27 de enero de 1945 el ejército soviético liberó los campos de concentración y exterminio de Auschwitz.
De los 1,3 millones de personas que llegaron, 1,1 millones fueron asesinadas. La mayoría judíos, el resto polacos, rusos, gitanos, homosexuales, y 1200 republicanos españoles.

martes, 8 de enero de 2019

Auschwitz I. 2018.

La visita a Auschwitz era una de esas cosas que tienes pendiente en la vida. Durante años la he pospuesto, pero viendo el resurgir de movimientos fascistas en Europa era el momento de ver lo que hizo en el pasado esa ideología. Como decía Geroge Santayana "Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo". En noviembre de 2018 aprovechando un viaje a Cracovia fuimos a conocer el mayor campo de exterminio nazi. Lo que había leído y visto en documentales se quedo corto con lo percibido. Mis fotografías reflejan una parte de lo visto y no pueden transmitir lo sentido durante el recorrido por los campos de exterminio. 

Puerta de entrada con el siguiente letrero "El trabajo os hará libres".



El campo de concentración se ubico en un antiguo cuartel polaco. Los edificios de la derecha sin sótanos son de la época polaca, los de la izquierda con sótano construidos por los nazis.

Botes de Zyklon B, usado en las cámaras de gas. Se calcula que fueron asesinados alrededor de 1.300.000 personas entre judíos, polacos, gitanos, prisioneros de guerra rusos y también algunos republicanos españoles.

Fotografía tomada de forma instintiva en Auschwtiz. Una manera de reflejar las personas asesinadas (y desaparecidas). El desgaste de los escalones me sigue atormentando, al pensar en las personas que subieron y bajaron por ellas, sufriendo, humilladas, sin futuro. 

En uno de los pabellones quedan las prótesis de las personas con minusvalías. Todas ellas eran automáticamente asesinadas.

Enseres de los presos que trasportaban al campo de exterminio.

Antes de subir a los trenes les hacían poner los nombres en las maletas, como si después fueran a devolvérselas. Una manera de apaciguar a los prisioneros.




Pabellón de experimentación de los "médicos" de las SS, con niños, gemelos, enanos, así como esterilizaciones y castraciones de adultos.

Joaquin Corteillo, valenciano, la única fotografía que encontré de un español republicano. 





Trampilla en el techo de la única cámara de gas que queda, por ella introducían los botes de Zyklon B. 

Interior de la cámara de gas. A los prisioneros se les daba una pastilla de jabón diciéndolos que era para asearse, luego cerraban la cámara y los axfisiaban con el Zyklon B. 

Sumidero de la cámara de gas. 

Horno crematorio, el único que queda. El resto de cámaras de gas y de hornos fueron destruidos con la intención de que no quedaran pruebas del genocidio.
Precaución Alto voltaje. Muchos prisioneros se suicidaron tirándose contra las alambradas electrificadas para poner fin a sus sufrimientos.

“Si comprender es imposible, conocer es necesario porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo, las nuestras también. Por ello, meditar sobre lo que pasó es deber de todos”.
Primo Levi